martes, 30 de diciembre de 2008

Cromañon: que no se repita


Ya pasaron cuatro años, cuatro largos años de que una generación de jóvenes se volviera a diezmar por la inoperancia de quienes tenían más poder que ellos.
Era la despedida del año, el último recital. Y el ánimo de festejo terminó en tragedia.
Es difícil recordarlo y hacer que nada ha pasado o intentar hacer que no fue tan trágico como lo creemos.
A cuatro años, los recuerdos siguen intactos y los familiares y amigos de quienes quedaron en Cromagnon pueden llegar a decir que no creen en “navidades ni en las noches de paz”.
Desde ese momento, cada cierre de año podrá volver a traer esas imágenes (horribles por cierto) al presente, casi como si el recuerdo no lo estuviera.
A modo personal, para quienes seguimos haciendo del rock and roll lo más lindo, para los que disfrutamos ir a un recital, para cada uno de los que al escucharlo empezamos a mover los piecitos por inercia pido: que no se repita.







1 comentario:

Damian dijo...

Mi prima ese día iba a ir. Pero como estaba trabajando en un bar en provincia y había mucha gente el jefe no la dejó salir temprano. Para cuando llegó al lugar el local ya se había quemado y había empezado el caos de ambulancias y gente.

Se salvó por pura suerte digamos.

Un saludo.